giovedì 28 gennaio 2010
28 de enero


Mi mamà naciò un 14 de enero, en el norte de Santa Fe, en el campo, allà por donde estàn los cultivos de algodòn pero como sucedìa muy comunmente por aquellos tiempos, la inscribieron un 28 de enero en el Registro Civil. Ella festejaba el 14. Este, recuerdo era un motivo de discusiòn con mi papà que le decìa que si en su DNI estaba escrito el 28 tenìa que festejar ese dìa, lo hacìa sòlo por el placer de molestarla (hombres, mal necesario ;) ).
Naciò en un rancho, en una familia muy pobre, era la nùmero 6 de 9 hermanos (creo, no estoy muy segura, mi abuela no tenìa mucho instinto maternal o tal vez su idea de familia era muy diferente a la que tenemos hoy) . Trabajò en el campo, descalza en pleno invierno, me contaba lo duro que era para un niño, de tener las manos curtidas, que sacar el capullo del algodòn de la planta hacìa que se pinchara y cortara y se le formaban esas pielcitas tan molestas, pero no podìa esperar a curarse. Estudiò en una roulotte en el medio del campo, donde una de esas maestras hèroes daba lecciones a niños de todas las edades diviendo el pizarròn en varias partes. Fue alumna modelo y estaba muy orgullosa de serlo. Un dìa llegò una monja que buscaba chicas para ser novicias y ella quiso ir pero su mamà no la dejò (gracias abuela! si no hoy no estarìa aquì). Tenìa mucha espiritualidad y era catòlica.
A los 14 años se mudò a Santa Fe capital y empezò a trabajar en la casa de una familia rica donde aprendiò "buenos modales", còmo comportarse en sociedad (Bon ton) y que hacìan de ella una persona humilde pero distinguida.
Era de pocas palabras pero de ideales fuertes. Son màs los años que he vivido sin ella que los que vivì con ella pero es mucho lo que le debo y le estoy agradecida.
Nunca nos enseñò las tareas de la casa porque pensaba que sus hijas no debìan servir a nadie (regla que me grabò a fuego en la cabeza! jajaja). Pero siempre estuvo ahì para dar una mano a quien la necesitaba.
Nunca me hablò de amor y de matrimonio porque pienso que no era feliz como esposa.
Lamentablemente su infancia le dolìa mucho asì que esa parte de la historia familiar nunca me la contò y es una làstima porque mi abuela era mitad indìgena y me hubiera encantado saber.
Era super exigente y con esto hago todavìa las cuentas. Se privò de muchas cosas para darnos lo mejor.
Era manìaca de la limpieza y mientras gozò de buena salud con mi hermana èramos dignas de alguna publicidad de jabòn en polvo, si hubiera sido posible nos hubiera lavado con lavandina!
Se entiende por què soy tan desordena?? jajaja
Se llamaba Paulina y si no me acuerdo mal le gustaba Serrat.



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posted by La Flaca Benelli at 1:14 PM | Permalink |


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