Muchos nacieron con habilidades diferentes, algunos saben cantar, otros bailar, otros dibujar, yo tengo habilidad para el PAPELON. Es realmente un pecado que con esta habilidad no pueda hacerme rica, a esta altura serìa ya millonaria.
Papelòn tras papelòn, cuando finalmente estoy olvidando el anterior hago uno nuevo, asì, de esta manera, mi incosciente tiene mucho trabajo en reprimir recuerdos...
En el mes de mayo me mandè varias de "las mias" y querìa compartir con ustedes estas dos "perlas" asì al menos sirven para algo.
La primera perla: tengo una cartera negra, normal, de esas que se llevan cruzadas al pecho donde meto todo lo que puedo, en otras palabras, pesa una tonelada. Era una mañana como todas las otras, estaba caminando para ir a la parada del tranvìa para ir al trabajo, cuando empiezo a sentir un poquito màs de frìo... me miro y veo que tengo la camisa completamente abierta, estaba caminando practicamente desnuda en medio de la calle porque con el peso de la cartera se me habìan desabrochado todos los botones...sììì.. y con el tràfico de gente que hay en las horas pico. Què hice? Calladita, calladita me puse contra la pared para cubrirme y abrocharme otra vez esos botones traicioneros (que "figura di merda" como se dice en Italia;
La otra perla, es menos porno de la primera, tambièn de mañana, pero esta vez habìa ido al Comune (Municipio) a pedir el cambio de residencia, terminado el tràmite me encuentro en la parada del autobus (no los puedo llamar colectivo, los colectivos son argentinos!) y empiezo a sentir los labios secos entonces decido ponerme manteca cacao. Me pongo a buscar, siempre dentro de la misma cartera, el portacosmèticos que me regalò mi hermana, donde un dìa podrida de perder màs de una hora buscando cosas en esta bendita cartera, decidì poner "las cosas chiquitas". Dentro de este portacosmèticos pongo un poco de todos, lima de uñas, un làpiz labial, una pincita para las cejas (nunca se sabe), la manteca cacao y no podìan faltar los tampones (los ob -que nadie me acuse de publicidad encubierta-). Cuando lo abro, pienso, me ruego a mì misma: "Mariela, ponè atenciòn, no vayas a sacar los tampones para afuera, no seas ....." con èsto ya saben como termina este segundo papelòn de mayo. En el medio de la calle, con otra gente esperando el bondi, yo me paso el tampòn por los labios... no agrego màs.
Yo soy asì...
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